El peso se hunde a niveles históricos

En las pasadas 24 horas el peso mexicano se ha devaluado a nuevos niveles históricos, alcanzando una paridad superior de los 24 pesos por 1 dólar estadounidense.

Las medidas tomadas por Banxico y Hacienda no han dado resultado y esto se ha hecho notar.

Gran parte se debe a la administración actual y la caída del precio del petroleo a nivel mundial.

Ahora más que nunca es importante el conservar las finanzas personales y hacer un uso moderado de las tarjetas de crédito, y recordar no hacer compras de pánico por el COVID-19.

¿Cómo empezó todo?

Los mercados reaccionaron con nerviosismo después de que el Carlos Urzúa renunciara al cargo de secretario de Hacienda, todo a pesar de las palabras del presidente, “el peso luce fortachón”.

Pero lo que se tenía que ver, a pesar de que la trayectoria del peso se mantenía estable, es que la economía estaba cada día más inestable y propensa a una caída. Y eso se vio en menos de un mes, cuando el peso fortachón cayó a la lona.

Desde el 19 de febrero, esto una semana antes del primer caso comprobado de coronavirus en el país, la divisa ya había depreciado más del 20%, hasta el día de ayer 17 de febrero donde rompió el mínimo histórico llegando a los 24 pesos por un dólar.

Y lo peor, es que la situación del coronavirus o COVID-19, aun no llega a su clímax, y por lo tanto, aun quedan muchos rounds que pelear para el peso mexicano.

¿Qué tan mal está el peso mexicano?

¿que tan mal esta para el peso mexicano?

En esta sacudida creada por la pandemia, el peso mexicano ha sido el que más se ha depreciado en la región, seguido del real brasileño. Pero debemos decir que no es una casualidad esta situación.

Que las dos divisas de mayor liquidez de Latinoamérica sufran este descalabro.

Acorde al Banco Internacional de Pagos, el peso registró el año pasado un volumen de operaciones diario de 114 millones de dólares, haciéndola la segunda divisa más utilizada por las economías emergentes, solo detrás del renminbi chino.

Otro factor que ha afectado fuertemente a México y Brasil es que ambos países son productores petroleros, y la crisis del COVID-19 ha provocado un severo desplome en el precio del crudo.

Las pasadas medidas tomadas por Banxico y Hacienda no han dado un resultado notable para detener esta caída acelerada, y el hecho de no tomar medidas para evitar un brote severo del virus, tampoco ayuda a traer dinero al país.